En su vida personal Ximena Sariñana dice haber aprendido a tolerar la frustración y a ver los errores y la vida con humor, pero no por eso pierde la seriedad en temas que, considera, no debe pasar por alto, como todos aquellos que competen a la seguridad e igualdad de las mujeres en el país.
“Este país tiene un tema todavía muy presente de violencia de género, eso sí es inaceptable. Es muy difícil pasar página cuando se sigue atentando contra la vida de las mujeres, si el principio básico de sentirte segura en tu país no se cumple todavía”, indica la cantante en entrevista.
Aunque hoy siente un atisbo de esperanza debido a la llegada de una mujer a la presidencia de México (Claudia Sheinbaum), sabe que aún queda mucho por hacer. “Que una mujer llegue no lo es todo, eso no significa que vaya necesariamente a abogar por la agenda feminista del país. Creo que tiene un trabajo tremendamente complicado qué hacer porque al final la violencia hacia las mujeres es algo que está arraigado en nuestro país y que tiene que erradicarse”, apunta.
Ximena camina entre los pasillos del Museo Interactivo de Economía (MIDE), un exconvento donde, desde sus espacios frescos y abiertos, entre muros y suelos de piedra caliza, recuerda cómo decidió cantarle desde el humor a la ruptura gracias a su nuevo sencillo “ALV”, que hizo junto a Carla Morrison.
Para Ximena, soltar y desprenderse de las cosas que ama no es cosa fácil. Por eso, este trabajo que estrena en plataformas digitales es uno en el que se da la oportunidad de abordar este tema ahora desde el humor. “Estaba con Carla en Los Ángeles y algo dijimos con respecto a mandar todo a la ver… Lo empezamos a tararear y salió una melodía. Al final me gustó mucho ese pequeño toque de tener una canción que aligere un poco el dejar ir”, explica.
La cantante de 38 años, quien se considera profunda y directa al momento de componer, al igual que su amiga y colega, decidió tomar el camino de la ligereza en su música, escaparate desde donde espera seguir reflexionando alrededor de este tipo de temas.
“La vida te va poniendo obstáculos y a veces tú estás ahí de aferrado. Si no está funcionando, no hay que clavarse demasiado. A veces creemos saber qué necesitamos, pero pues a lo mejor si estás ya en una relación desgastada, hay que soltar”, considera.
Algo fundamental que le ha ocurrido a Ximena es la presencia de sus dos hijos junto a su esposo Rodrigo Rodríguez, a quienes ha tenido que enseñarles la importancia de tener claro que no siempre se puede tener lo que se desea.